sábado, 9 de febrero de 2008

Sobre los ilusos, el infierno y Dante Alighieri

Es muy curioso ver a los hombres hablando de religión, y más del poder que tienen sobre los lugares que jamás han visto, o están seguros de su existencia. Podemos hablar de lugares fantásticos, como la Atlántida, o la maravillosa tierra llamada Utopía (plasmada en la obra de Tomás Moro), o de la bella República de Platón, donde el filósofo es el rey, aunque, Platón no es ingenuo, y sabe que hasta la más bella Utopía se desvanece y se corrompe con el tiempo por la naturaleza del hombre.

Cabe destacar la gran obra de Dante Alighieri; la Divina Comedia, donde aparece con gran detalle la descripción del infierno, el purgatorio y el cielo, Escrito cuya gran poesía unifico el pensamiento decadente medieval y el renacentista de la modernidad. Conjuntando imágenes clásicas de los griegos, astronomía, las artes, la política, y la fe de la época que surgía en un gran apogeo de los nuevos descubrimientos. En la actualidad la figura del infierno es tan mutable como el pensamiento mismo del hombre, y puede tener o no existencia, y el dilema ontológico sigue y sigue por la historia del hombre.

Historiando el infierno

No pensé hacer esta sección para un lugar de la literatura, aunque pensaré para realizar el de Utopía y la república para publicarla más adelante.

El infierno es, de acuerdo con el cristianismo y el Islam, más que un lugar de tormento para los condenados (como llegó a desfigurarse en siglos pasados), el estado definitivo después de la muerte al que llegan aquellas personas que a lo largo de la vida decidieron por sí mismas excluirse de la comunión con Dios, con sus semejantes y con la naturaleza. La palabra infierno proviene del latín infernum (DRAE, Vigésima Segunda Edición), "infierno", "inferior".

Por su parte, hay que mencionar que aunque la mayor parte de las religiones antiguas creía en la vida de ultratumba, no necesariamente tenían y utilizaban el concepto del infierno.

Las imágenes que asocian al infierno como lugar de tormento aparecen claramente descritas en el Nuevo Testamento, sobre todo como lugar de fuego inextinguible, de llanto, rechinar de dientes, de tinieblas exteriores, de cárcel, de gusano que no muere, de muerte, segunda muerte y condenación eterna.

Para el cristianismo, quienes practican el mal sin arrepentirse sufrirán eternamente en el infierno tras su muerte o pagarán por sus pecados en el infierno antes del Juicio Final en el que deberá comparecer toda la humanidad presente y pasada. Sin embargo, hay muchos que creen que los fuegos del infierno destruyen los perdidos y que ellos cesarán de existir. Los Adventistas del Séptimo Día creen así y esta creencia crece entre miembros de otras iglesias.

Esta visión del infierno de los cristianos es descrito también con detalles fantasiosos también en una obra literaria, que reúne tanto las muy escasas indicaciones bíblicas como las elaboradas por la teología medieval así como las de la imaginación popular. En La divina comedia, de Dante Alighieri, el infierno tiene nueve círculos, y en cada uno de ellos los condenados son sometidos a distintas penas, según la gravedad de los pecados. El infierno de Dante conduce al centro de la Tierra, y allí está el demonio, cuyo cuerpo descomunal atraviesa el planeta de un hemisferio al otro. En el poema, Dante, y su guía, Virgilio, salen del infierno trepando por la pelambre del demonio. Es necesario destacar que los escritores neotestamentarios tomaron todas estas analogías de las experiencias de la vida humana, pero posiblemente lo que intentan mostrar es lo irreversible de la condena y la desesperanza del condenado.



Actualizando a Dante y al infierno

La teología cristiana ha discutido la noción de infierno a lo largo de su historia. En un tiempo no hubo duda de que se trataba del lugar en el que se castiga eternamente a los pecadores. En el que los tormentos no podían ser conmutados, aunque, como señala la Enciclopedia Católica, de principios del siglo XX y una de las obras más vastas del catolicismo (enciclopediacatolica.com), «el dogma católico no rechaza el suponer que Dios pueda, a veces, por vía de excepción, liberar un alma del infierno». Sin embargo, «los teólogos son unánimes en enseñar que tales excepciones nunca ocurrieron y nunca ocurrirán». La postura de la Enciclopedia Católica ilustra muy bien aquella concepción hoy en desuso, pues decía que la idea de fuego del infierno debería ser tomada en sentido literal, ya que «no hay suficientes razones para considerar el término [fuego] como una mera metáfora».

Pero esta forma tan espacio-temporal de entender el infierno no es la que puede hoy sostenerse. El 28 de julio de 1999 en la catequesis que impartió ante 8.000 fieles en el Vaticano, el Papa Juan Pablo II dijo:

«Las imágenes con las que la Sagrada Escritura nos presenta el infierno deben ser rectamente interpretadas. Ellas indican la completa frustración y vacuidad de una vida sin Dios. El infierno indica más que un lugar, la situación en la que llega a encontrarse quien libremente y definitivamente se aleja de Dios, fuente de vida y de alegría»

Para los fieles poco instruidos y los teólogos ultraconservadores, estas palabras del Papa provocaron polémica. Está claro que no se niega la existencia del infierno, pero se le da un sentido espiritual, antes que concreto y material. Algunos fieles y versados en la materia, como teólogo católico Hans Küng ha rechazado la existencia del infierno por considerarla incompatible con el amor del Dios omnipotente.

El papa Benedicto XVI indicó el día 8 de Febrero en Roma, con motivo del inicio de la Cuaresma, que el infierno es una realidad para los pecadores y que la salvación no es para todos.

“La salvación no es inmediata ni llegará para todos. El infierno es una posibilidad real”, señaló el máximo jerarca de la Iglesia católica durante un encuentro con párrocos en la Diócesis de Roma.

Su antecesor, Juan Pablo II, corrigió el concepto tradicional de infierno en el verano de 1999, cuando hubo cuatro audiencias para hablar sobre el cielo, el purgatorio, el infierno y el diablo.

“El cielo”, dijo entonces Juan Pablo II, no es “un lugar físico entre las nubes, el infierno tampoco es un lugar, sino la situación de quien se aparta de Dios”.

El purgatorio es un estado provisional de “purificación” que nada tiene que ver con ubicaciones terrenales. Y Satanás “está vencido: Jesús nos ha liberado de su temor”, según dijo en esa ocasión.

Sin embargo, Joseph Raztinger, mucho más tradicional al respecto, aseguró ahora que “el infierno del que se habla poco en este tiempo, existe y es eterno”, y agregó que no está vacío.

Pobre de Dante Alighieri, pues le han cerrado hace tiempo el infierno, el purgatorio y el cielo. Qué va ser del pobre poeta Virgilio sin poder realizar su viaje de autocomprensión por los terrenos milenarios.

Por otra parte, me parece muy curioso escuchar a un hombre hablar de figuras, de dogmas, como si fuese entes existentes o no. Es claro ver que la metafísica aun esta en función de la religión, de la fe cristiana, y que no se ha superado del todo después del esfuerzo de San Agustín en la edad media por tratar de dar un papel a cada uno de los extremos de la moneda; la filosofía y la teología. Sigue en función de la iglesia el temor y la condena previa para mantener controlados a las personas, y al fin de cuentas, sigo pensando que es muy curioso los tratados de la iglesia, que parecen ser unos ilusos (utilizando la palabra como sinónimo de soñador) pues creen en estos fragmentos de sueños se pastores, sin pensar en que el mundo es mutable, las costumbres y la cultura van teniendo nuevos formas de control y nuevas expresiones. Desempolvemos los libros, y pongámoslo en su lugar, de esta forma seguiremos viendo la realidad, y cada uno se formara una opinión y un marco de referencia para actuar, pero siempre viendo de donde surgen las tradiciones y las diferentes lecturas del mundo o del infierno.

1 comentario:

facundo dijo...

que dificil que un comentario sea aprobado. me parece que al autor solo gusta de abdulaciones.
platon, san agustin, moro, y mara en coche. grandes reconocimientos se le hace a traves de los siglos y de las generaciones humanas. hoy, hoy, hoy es el hoy, con esta increible mutacion de formas, que no hay tiempo de contemplacion sin llegar a agarrarnos de esencias, de pensar, sentir, vivir y plasmar nuestras esencias. el cristianismo esta devaluado, el capitalismo en una picada mortal, el comunismo ¿?, la nueva era de la luz y la espiritualidad intenta puntear, llegan voces de todos lados a pensamientos de pequeños, una ensalada de frutas, andamiaje recionales entremezclados, algo asi como nuestra pequeña selva diaria.
tengo maestro y es Jesus, el Cristo Hijo de Dios que nos reconcilia con la sintonia celestial, de los angeles de luz, obedientes, amantes de lo bueno, porque vamos entre filosofia, teologia, politica y sociologia solo nos quedan las etiquetas.... a verrrrr gente inteligente!!!!!!!!!!! vivimos un mundo convulsionado, lleno de muerte, dolor, desesperanza, perturbador, asesino y miserable, el que lo quiera ver que lo haga, pero tenemos una esperanza, tenemos un posibilidad de llegar a un Nuevo Mundo pero ya sin la base corrompida del hombre sin ese lazo sin esa mancha capaz de ennegrecer los mas puros ideales. nosostros como raza no hemos hecho nada loable, solamente nos posicionamos aqui, al borde de un tremendo abismo, estamos bien cerquita de terminarnos, de extinguirnos, algunos hablan de la proxima era de hielo yo te anuncio que pornto vendra el rey Cristo Jesus en su reino de gloria y llevara con el a quienes hayn creido, a quienes hayan vivido confiados de su Salvador, no hay jucio espantoso, la suertede nuestra alma la echamos nosotros mismos, tenemos este panorama y somos privilegiados porque hoy dia si nos damos cuenta de cuanta maldad trajo el pecado y la desobediencia, hoy te invito a ti filofo desde cuna, a ti escritor de los pensamientos humanos a que abandones la mente humana y entables relacion directa con la mente de Dios.