domingo, 22 de marzo de 2009

Primavera


El tiempo ha comenzado,
las hojas se han llenado de vida.
Tu suelo despierta de su letargo
Y tu traje se torna colorido

El emperador, el hierofante y los enamorados
Son las figuras que coronan el cielo
En esta mañana de nacimientos
Donde la noche quedo en silencio

La alegría brota en tus flores
El aroma transporta tus mensajes
De nuevos amores
y frescos albores

Tus ojos han regresado a despertar
Tras el largo sueño de muerte,
y en los cantos has de encontrar
la esperanza resurgida de la vida latente

Aun eres joven, eres un niño
Con admiración te abres al mundo
Y con alegría despiertas a todos
Has renacido, es tiempo del júbilo
Por Arlequin

Aries


Abre tus ojos hacia el nacimiento
Eres el impulso de vida primario
Ante ti está el movimiento
Eres el impulso originario

Repite “Yo soy” para afirmarte
Ante la multiplicidad de la forma.
Tu dios guardián es Marte
Guerrero incansable que lucha

Como un bello recién nacido
Busca atención en la mirada ajena
Su egoísmo es borrado por su sonrisa
La dureza se disuelve con tu colorido

En tu sangre corre el entusiasmo
Eres apasionado y vives en el presente
Fuego es tu motor e impulso
¡Muestra tu generosidad latente!

Tu vida es acción,
Con esto muestra la creación
Tu espíritu rojo brillará
Serás el que todo empezará


Por Arlequin

El Emperador


He llegado lejos y he aprendido y logrado mucho.
Ya no necesito esforzarme para demostrar nada a nadie,
Ni siquiera a mí mismo.
Ahora tengo lo que necesito.
En este lugar seguro aprendo lo que es tener poder y autoridad.
Entiendo la profunda responsabilidad que implica mi poder.
Y me siento flexible y cómodo con él.
Aprendo a sostener el poder de manera firme y ligera a la vez,
aprendo a compartir.
Estoy abierto a los cambios y a la nueva información.
Armonizo mis sentido mas elevados con la inspiración divina
y me convierto en un cauce para el espíritu.
El espíritu es mi guía y mi apoyo en todas las cosas.

sábado, 21 de marzo de 2009

La astrología


Parecen lejanos los días donde astrología y astronomía se difuminaban en uno mismo. Se considera que los primeros indicios de la astrología se remontan a Mesopotamia, como una observación del cielo en busca de una relación de influencia entre los movimientos celestes y los fenómenos terrestres, de igual forma, se empezaron hacer observaciones sistemáticas de los fenómenos para encontrar patrones regulares en los cielos y correlacionarlos con eventos humanos. Es posible que el hombre, se haya fascinado con los astros sobre su cabeza, y prestado cierta atención al sol, a la luna, y a las estrellas, los cuales influenciarían en la concepción de la visión de lo real. Las astrología se separó de la astronomía con el alejamiento de los ritos y tradiciones en los templos, y la astrología se volvió precisa y daba resultados a cada paso que daba, gracias al telescopio, a Galileo, a Kepler, a Newton… mientras la astrología quedo hundida en su visión mística del mundo. La religión misma, fue desplazando el arte adivinatorio, siendo una forma pagana, se fue condenando, y los oráculos fueron desapareciendo, y vistos de forma negativa.

El hombre cree en un destino, en cierto orden y camino, quizás sea un residuo de la visión cristiana, en el cual tenemos una vida ya determinada, y sin esta no tenemos libertad, estamos a merced de la voluntad divina, así como los griegos que buscaban una respuesta en los oráculos, en las artes adivinatorias. Ante el camino, encontramos problemas, dificultades, en ocasiones se cae en desgracia, o simplemente se desea una guía, por muy pequeña que sea, pero se busca. Se busca en el periódico lo que dirá nuestro horóscopo, en ocasiones parece atinar, en otras no. Los astrólogos consideran que ese tipo de astrología es ambigua, y no ayuda, y se apuesta más por una revisión personal, así como parece ser que se hacia en la antigüedad, como los mayas que establecían el futuro del niño dependiendo la fecha de su nacimiento, pero era personal la predicción.

A pesar de que estemos muy lejos de los inicios de la humanidad, seguimos buscando respuestas, seguimos apoyándonos en ritos y tradiciones, en aspectos místicos, a pesar de la ciencia y la educación, hay ciertas cosas que aun nos fascinan y nos atrapan, quizás no todos crean en la astrología, es posible que alguna persona revise accidentalmente su horóscopo en el diario. Es impresionante ver como en la televisión aun se da el horóscopo diario, y hay programas donde místicos dan sus servicios. El misterio que encierra la astrología puede resultar banal y falaz a ciertas personas, otras lo verán como una posible respuesta, con cierta fe, se cree en la astrología, pero también encierra un aire mítico, de espiritualidad, de características psicológicas. La espiritualidad que en ocasiones parece estar olvidada últimamente, se crece en el amito racional, pero se deja a un lado lo espiritual, y la astrología, aparte de ser una forma de conocerse a uno mismo, da enseñanzas, muestra caminos, da reflexiones, las cuales pueden ser útiles en nuestra vida. Lo cerrado de la astrología puede leerse, comprenderse y apreciarse. La rueda empieza a girar nuevamente con el inició de la primavera, la rueda da inicio a un nuevo ciclo.

domingo, 8 de marzo de 2009

Retrato


Déjame dibujarte, atraparte entre mis dedos, y pintarte con palabras, deja que descubra en tu mirada el reflejo propio, muestra tus detalles, tus sombras, la sonrisa que ocultas, la maldad que escondes, el cabello que cubre tu frente marcada, los pliegues de tu labio grueso y rojo. Pintare con palabras tu cuerpo, y descubriré aquello que aborreces y sufres, por lo que cubres con tus ropas para aparentar lo que no eres, para disolver en el negro el tamaño real. Con las palabras como cincel esculpiré en papel tu cuerpo, y mostraré aquello que nunca has querido ver. No desprecies aquello que ha sacado la escritura, es un antídoto que a pesar de su sabor amargo, verás que sus frutos son dulces. El monstruo que escondes es tu creación y la has encerrado entre tu piel, y se manifiesta en tu miedo a verte en el espejo. Te has quedado como narciso viendo tu rostro pero has olvidado el resto de tu cuerpo, reconcíliate con él, descubre la línea que dibuja la luz en tu cuerpo, deja que las manos, aquellas que nunca prestas atención sean el vehículo para expresar la voz de tu cuerpo, para romper el silencio que le has dado, permite que las manos te pinten en palabras.

domingo, 1 de marzo de 2009

Poesía Fúnebre


En ocasiones se camina sin prestar atención a lo que nos rodea. Hay palabras que parecen esconder una nueva realidad, esas palabras son creación de una mente, el poeta. La poesía parece estar fuera de nuestra realidad cotidiana, pues se le concibe como superficial o falta de practicidad, en un mundo donde lo útil es lo que da dinero, la poesía parece ser que es un hijo huérfano por las calles de nuestra vida. En esta ocasión, no hablaré de la poesía, me concretaré en un poeta en especial, y más que nada en su poesía fúnebre, o de los muertos.

El poeta, periodista y político veracruzano (1853 – 1928), comparte con los mexicanos del segundo romanticismo las influencias del romanticismo de otras lenguas, así como de los españoles, utilizando vocabulario neoclásico, combinando elementos paganos e imágenes cristianas. Díaz Mirón deja ver en su trabajo poético las pasiones que lo alteraban a menudo, como es el caso de la muerte de su padre (mostrado en el poema Duelo) y el de su hija Evangelina. Por otra parte, quizás muestre una reacción ante el romanticismo, indicado en su Idilio, semejante al Idilio Salvaje de Manuel José Othon.

Varios son los poemas que indican una concepción de la muerte. En Cintas de sol, se describe una escena, la madre que ha perdido a su hijo, acompañada por su marido. La mujer ha enloquecido, y su mirada se pierde en el techo. El erotismo se da, pues se presenta un pezón descubierto, añorando la boca del hijo. Los colores rojos y morados, filtrados, indican santidad y sensualidad. La locura se hace visible en éste poema.

El dolor causado por la pérdida de un ser querido es retratado en Duelo. El yo poético reflexiona a causa de la muerte de su padre, considerando que el cuerpo inerte que ve no es un trono demolido, ni un altar roto, es decir que el cuerpo no es visto como algo sagrado, sino lo contrario, se considera una prisión desierta, y esta imagen se refuerza con la palabra manumiso, la cual indica que es un esclavo que ha sido liberado. La concepción del cuerpo como prisión es antigua, Platón influenciado por la tradición pitagórica, consideraba al cuerpo como una prisión, donde el alma era corrompida poco a poco y se buscaba su liberación por medio del conocimiento. El poeta considera que la muerte es la feliz meta, y quiere llegar victorioso y con los colores que presenta el sol en su ocaso. Luego se hace notar que la creación y el ingenio del poeta es una belleza nacida de lo grotesco, así como la perla rica en las babas de un molusco, un mar lóbrego como la muerte, o quizás también como la vida, una vida desgastada que corrompe, es brusca y tormentosa.

La simbiosis persona-naturaleza, es vista en el poema El muerto. El cuerpo yace inmóvil como un tronco caído. En el primer cuarteto, se relaciona al cadáver con un tronco, en el segundo, se compara su nariz con el pico de un halcón de plumaje blanco, retomando nuevamente el árbol, más concretamente se compara con un abeto que ha perdido su verdura, es decir sin vida. En la tercera estrofa, el ojo se describe con el aire de la muerte, semiabierto, se le compara con el agua de un pozo desagradable. De esta manera la naturaleza y el hombre, en éste caso, la muerte se unen, y transforman en una misma imagen.

“En la rama el expuesto cadáver se pudría…” así da comienzo el poema Ejemplo. Se compara el cadáver a un fruto el cual se sostiene débilmente en las ramas del árbol y éste fruto está podrido, a punto de caer. El árbol tiene una gran importancia, pues es este que se compara con un patíbulo, es decir el lugar para ejecutar la pena de muerte. El aire se hace presente en el poema a través del hedor que desprende el cuerpo.

La muerte y su alabanza es descrito en Requiscat in pace , en el cual se aplaude a la muerte, y se considera motivo de celebración. Se piensa a la vida como una cruel guerra y el justo desea morir, o de dormir bajo tierra. La tierra es concebida como madre, inicio y fin de todo, así como da vida, es en ella donde se descansa y muere. La vida es vista como dolorosa, donde solo reina la fuerza, el engaño y el fraude.

La poesía de Díaz Mirón encierra una gran riqueza de imágenes, varios son los elementos que aparecen en la poesía fúnebre de Mirón, así como la descripción de un hecho, de una escena, la naturaleza se hace presente en los poemas, así se mantiene una relación con la muerte, y es descrita como algo bello. Elementos como el dolor y la locura son presentados, pero el genio del poeta a la vez se aprecia y se desprecia, debido a que ha surgido del dolor. Las meditaciones del yo poético son constantes, pues es la misma reflexión sobre la muerte, y la cercanía de ésta que impulsan a realizar dicha tarea. Los colores juegan un papel importante, así como la tierra y la transformación de los elementos, el cambio de la muerte a la vida también es recurrente.

La Luna


Bajo el abrigo de la oscuridad
Permito que mis más profundas emociones afloren
No juzgo, sólo siento y gozo
Descubro lo hermoso de mi sensualidad
Me permite amar sin limites, al bueno y al malo por igual.
Llamo al espíritu
Él viene como el fiel amante que siempre ha sido,
En su abrazo encuentro el éxtasis
Y siento como
A través de mi, ama el universo