domingo, 1 de marzo de 2009

Poesía Fúnebre


En ocasiones se camina sin prestar atención a lo que nos rodea. Hay palabras que parecen esconder una nueva realidad, esas palabras son creación de una mente, el poeta. La poesía parece estar fuera de nuestra realidad cotidiana, pues se le concibe como superficial o falta de practicidad, en un mundo donde lo útil es lo que da dinero, la poesía parece ser que es un hijo huérfano por las calles de nuestra vida. En esta ocasión, no hablaré de la poesía, me concretaré en un poeta en especial, y más que nada en su poesía fúnebre, o de los muertos.

El poeta, periodista y político veracruzano (1853 – 1928), comparte con los mexicanos del segundo romanticismo las influencias del romanticismo de otras lenguas, así como de los españoles, utilizando vocabulario neoclásico, combinando elementos paganos e imágenes cristianas. Díaz Mirón deja ver en su trabajo poético las pasiones que lo alteraban a menudo, como es el caso de la muerte de su padre (mostrado en el poema Duelo) y el de su hija Evangelina. Por otra parte, quizás muestre una reacción ante el romanticismo, indicado en su Idilio, semejante al Idilio Salvaje de Manuel José Othon.

Varios son los poemas que indican una concepción de la muerte. En Cintas de sol, se describe una escena, la madre que ha perdido a su hijo, acompañada por su marido. La mujer ha enloquecido, y su mirada se pierde en el techo. El erotismo se da, pues se presenta un pezón descubierto, añorando la boca del hijo. Los colores rojos y morados, filtrados, indican santidad y sensualidad. La locura se hace visible en éste poema.

El dolor causado por la pérdida de un ser querido es retratado en Duelo. El yo poético reflexiona a causa de la muerte de su padre, considerando que el cuerpo inerte que ve no es un trono demolido, ni un altar roto, es decir que el cuerpo no es visto como algo sagrado, sino lo contrario, se considera una prisión desierta, y esta imagen se refuerza con la palabra manumiso, la cual indica que es un esclavo que ha sido liberado. La concepción del cuerpo como prisión es antigua, Platón influenciado por la tradición pitagórica, consideraba al cuerpo como una prisión, donde el alma era corrompida poco a poco y se buscaba su liberación por medio del conocimiento. El poeta considera que la muerte es la feliz meta, y quiere llegar victorioso y con los colores que presenta el sol en su ocaso. Luego se hace notar que la creación y el ingenio del poeta es una belleza nacida de lo grotesco, así como la perla rica en las babas de un molusco, un mar lóbrego como la muerte, o quizás también como la vida, una vida desgastada que corrompe, es brusca y tormentosa.

La simbiosis persona-naturaleza, es vista en el poema El muerto. El cuerpo yace inmóvil como un tronco caído. En el primer cuarteto, se relaciona al cadáver con un tronco, en el segundo, se compara su nariz con el pico de un halcón de plumaje blanco, retomando nuevamente el árbol, más concretamente se compara con un abeto que ha perdido su verdura, es decir sin vida. En la tercera estrofa, el ojo se describe con el aire de la muerte, semiabierto, se le compara con el agua de un pozo desagradable. De esta manera la naturaleza y el hombre, en éste caso, la muerte se unen, y transforman en una misma imagen.

“En la rama el expuesto cadáver se pudría…” así da comienzo el poema Ejemplo. Se compara el cadáver a un fruto el cual se sostiene débilmente en las ramas del árbol y éste fruto está podrido, a punto de caer. El árbol tiene una gran importancia, pues es este que se compara con un patíbulo, es decir el lugar para ejecutar la pena de muerte. El aire se hace presente en el poema a través del hedor que desprende el cuerpo.

La muerte y su alabanza es descrito en Requiscat in pace , en el cual se aplaude a la muerte, y se considera motivo de celebración. Se piensa a la vida como una cruel guerra y el justo desea morir, o de dormir bajo tierra. La tierra es concebida como madre, inicio y fin de todo, así como da vida, es en ella donde se descansa y muere. La vida es vista como dolorosa, donde solo reina la fuerza, el engaño y el fraude.

La poesía de Díaz Mirón encierra una gran riqueza de imágenes, varios son los elementos que aparecen en la poesía fúnebre de Mirón, así como la descripción de un hecho, de una escena, la naturaleza se hace presente en los poemas, así se mantiene una relación con la muerte, y es descrita como algo bello. Elementos como el dolor y la locura son presentados, pero el genio del poeta a la vez se aprecia y se desprecia, debido a que ha surgido del dolor. Las meditaciones del yo poético son constantes, pues es la misma reflexión sobre la muerte, y la cercanía de ésta que impulsan a realizar dicha tarea. Los colores juegan un papel importante, así como la tierra y la transformación de los elementos, el cambio de la muerte a la vida también es recurrente.

1 comentario:

Neni dijo...

Hola
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¡Felicidades!

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:)