sábado, 10 de noviembre de 2007

El kiosco

…Agradezco cada minuto que he pasado contigo. Los días son largos y las noches más aun por tu ausencia…

Escribía recostada en la cama Nancy, suspirando mientras dejaba su cariño en la hoja rosa perfumada.

- Bueno… Hola bebe… ¿cómo estas? … Oh… Muy bien… Sí… No…, como crees… yo también te extraño…

Hablaba por teléfono Marco.

- Esta bien, nos vemos en el parque a las cinco… Sí… También te quiero… Adiós bebe…

Marco se levantaba del sofá para darse una ducha. Nancy se peinaba y perfumaba, después bajó las escaleras de su cuarto para dirigirse a la salida de su casa.

- Espero le agrade la carta – Decía Nancy mientras caminaba.
- Llegaré tarde, mejor tomo un carro - Pensó Marco.

Nancy caminaba rápidamente esquivando a las personas en el parque. Marco corría presurosamente por las calles hasta llegar al kiosco del parque.

- ¡Ahí esta! – Alegre dijo Nancy.

Marco pasó junto a Nancy que corría para encontrarse con Elizabeth, que estaba sentada en las escaleras del kiosco. Marco sonreía al ver a Antonio recargado en la pared.

- Disculpa bebe, se me hizo un poco tarde –
- No hay problema, igual acabo de llegar- Dijo Antonio mientras besaba a Marco
- ¡Mi niña!- Se levantó Elizabeth para abrasar fuertemente a Nancy.
- Mira lo que te traje- Extendía la mano con el sobre rosa que había preparado con anterioridad.
- Gracias, que hermoso…

1 comentario:

La picara soñadora dijo...

david! jejeje cmo siempre tus cuentos me agradan bastantes!
cuidate mucho amor mio!
eres un cosa preciosa que el mundo nos ha regalado ... con sus muchos defectos como el hecho de ser gay jajajajajajajajaa pero no sabes lo mucho que vales!!!!!!!!!
osea!!!
jjajajaja