sábado, 21 de marzo de 2009

La astrología


Parecen lejanos los días donde astrología y astronomía se difuminaban en uno mismo. Se considera que los primeros indicios de la astrología se remontan a Mesopotamia, como una observación del cielo en busca de una relación de influencia entre los movimientos celestes y los fenómenos terrestres, de igual forma, se empezaron hacer observaciones sistemáticas de los fenómenos para encontrar patrones regulares en los cielos y correlacionarlos con eventos humanos. Es posible que el hombre, se haya fascinado con los astros sobre su cabeza, y prestado cierta atención al sol, a la luna, y a las estrellas, los cuales influenciarían en la concepción de la visión de lo real. Las astrología se separó de la astronomía con el alejamiento de los ritos y tradiciones en los templos, y la astrología se volvió precisa y daba resultados a cada paso que daba, gracias al telescopio, a Galileo, a Kepler, a Newton… mientras la astrología quedo hundida en su visión mística del mundo. La religión misma, fue desplazando el arte adivinatorio, siendo una forma pagana, se fue condenando, y los oráculos fueron desapareciendo, y vistos de forma negativa.

El hombre cree en un destino, en cierto orden y camino, quizás sea un residuo de la visión cristiana, en el cual tenemos una vida ya determinada, y sin esta no tenemos libertad, estamos a merced de la voluntad divina, así como los griegos que buscaban una respuesta en los oráculos, en las artes adivinatorias. Ante el camino, encontramos problemas, dificultades, en ocasiones se cae en desgracia, o simplemente se desea una guía, por muy pequeña que sea, pero se busca. Se busca en el periódico lo que dirá nuestro horóscopo, en ocasiones parece atinar, en otras no. Los astrólogos consideran que ese tipo de astrología es ambigua, y no ayuda, y se apuesta más por una revisión personal, así como parece ser que se hacia en la antigüedad, como los mayas que establecían el futuro del niño dependiendo la fecha de su nacimiento, pero era personal la predicción.

A pesar de que estemos muy lejos de los inicios de la humanidad, seguimos buscando respuestas, seguimos apoyándonos en ritos y tradiciones, en aspectos místicos, a pesar de la ciencia y la educación, hay ciertas cosas que aun nos fascinan y nos atrapan, quizás no todos crean en la astrología, es posible que alguna persona revise accidentalmente su horóscopo en el diario. Es impresionante ver como en la televisión aun se da el horóscopo diario, y hay programas donde místicos dan sus servicios. El misterio que encierra la astrología puede resultar banal y falaz a ciertas personas, otras lo verán como una posible respuesta, con cierta fe, se cree en la astrología, pero también encierra un aire mítico, de espiritualidad, de características psicológicas. La espiritualidad que en ocasiones parece estar olvidada últimamente, se crece en el amito racional, pero se deja a un lado lo espiritual, y la astrología, aparte de ser una forma de conocerse a uno mismo, da enseñanzas, muestra caminos, da reflexiones, las cuales pueden ser útiles en nuestra vida. Lo cerrado de la astrología puede leerse, comprenderse y apreciarse. La rueda empieza a girar nuevamente con el inició de la primavera, la rueda da inicio a un nuevo ciclo.

1 comentario:

Daniel Ricardo dijo...

a mi me encanta ser capricornio