jueves, 2 de abril de 2015

¿Qué no dije?


Locura
Nuevamente aquí, al filo de un sentimiento fuerte. Estoy aquí pensando en muchas locuras, ir a buscarte y quedarme contigo otros días más en aquella aventura.

¿Qué no dije?
Pensaba antes de irte a ver que te diría lo mucho que me gustas, pero pensé que sería mejor no decirlo. Te lo dije a cuenta gotas y guardaste silencio. ¿Qué es lo que pasa? Que me siento bien contigo, como con ninguna otra persona, me gustas como nadie más. Me enamoras y desenamoras. También te quería decir que dejaría todo por estar a tu lado, viajar contigo a cualquier parte donde quisieras, no me molestaría en absoluto acompañarte en cada rincón al que se te ocurriera. Hace tiempo que hubiera dejado todo y me refiero a la familia y al trabajo. Buscaría la manera de estar a tu lado con la duda constante si habré hecho lo correcto.

Puedo verte sin parar, escucharte, no me cansas… bueno, quizás tus historias picantes sobre tus encuentros. Entiendo que hay cosas que no me gustan pero son parte de ti. Las aceptaría, no sé.

Me encantó estar a tu lado en este viaje. Fue sorprenderte encontrarme en un lugar que jamás pensé pisar. Darme cuenta que hay un mundo afuera del que siempre estoy. Ese espíritu aventurero me fascina, aquello que me haces hacer, me llevas a romper mi seguridad. Contigo escucho a nuevas personas con historias sorprendentes. Eso es lo que me das, vida. ¿Es extraño no lo crees?

Estábamos en la plaza de Cuetzalan, estaba a punto de decirte lo hermoso y sublime del momento, me paraste en seco… dijiste que estabas a punto de llorar… no me dijiste el porqué. Veíamos a los niños jugar por la explanada, te perdiste en tus meditaciones. Suspiraste muchas veces, no sé por qué. Pensarías en alguien más, o quizás anhelabas algo que no querías decir, quizás suspirabas por el momento.

Contigo puedo platicar de casi todo, libros, filosofía, historia, literatura, sexo, programas, música… ¿Por qué todo tiene que ser así? Vernos por unos cuantos días y volvernos a perder entre nuestra vida. Pasar los días y olvidarnos de que estuvimos juntos y que disfrutamos de muy gratos momentos.


Con nadie más ha pasado esto, créeme. Estoy seguro que no encontraré a otra persona como tú en el mundo. Lo simpático es que quizás encuentres a una persona con quién tener sexo mientras yo escribo esto. Tú sigues adelante y me dijiste que aprendiste a soltar.

Me gustas mucho Luis y es una lástima que no haya podido estar más tiempo a tu lado. Me hubiera encantado dormir nuevamente a tu lado, sentir tus manos, dormir abrazados, escucharte, descubrir muchas más cosas a tu lado. Disculpa la distancia que interpuse entre nosotros, pero fue necesaria para no crearme falsas expectativas. Te amo Luis desde el día en que te conocí hasta la fecha. Cada vez que te veo pierdo la cabeza y el corazón. 

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