domingo, 27 de abril de 2008

En París hay rosas azules


En algún lugar donde los sueños son posibles, existen las rosas azules, así como el tiempo pasa lentamente, se suspira por el regalo ideal, encontrarse con aquella parte oculta de ese ser querido. Un anhelo por lograr amar, por querer expresar ese calor interno el cual será alimento de una bella rosa azul.

Los pollitos no mienten


Los pollitos no mienten al decir que necesitan calor, lo buscan, es necesario para su vida. Asi como el amor, las personas buscan ese calor, pero en ocasiones, se le pide calor a las personas equivocadas y solo se marchan dejando en el frio al pollito.

domingo, 20 de abril de 2008

Desintoxicación


Como un veneno que va recorriendo todo el ser, el amor quizás o más bien la ilusión de éste, fue carcomiendo parte de la estructura de la persona que ama. El enamoramiento fue capaz de intoxicar el organismo a tal punto que llego pensar que era necesario ser nutrido infinitamente por el mismo pesar. Llegó la hora de la desintoxicación, un proceso que tardará algún tiempo indeterminado, pero no significa que no saldrá de ese estado de envenenamiento. De la misma forma que una droga, el sistema se siente dependiente, y exige su dosis diaria para continuar, sin embargo, es preciso la liberación de aquel rezago para volver a buscar otra droga, algún otro veneno, pero que no sea dañino al organismo, que lo nutra y haga que crezca. Es necesaria, precisa, urgente una desintoxicación.

sábado, 19 de abril de 2008

No más dolor


No más dolor, no más sufrimiento nacido
de la necedad del masoquismo.
Búsqueda de la liberación de las cadenas de aquél recuerdo.
Sólo el tiempo y la experiencia pueden ser testigos
de la lucha por acabar por aquel eterno retorno,
que se condena el hombre en seguir.
No más dolor por aquel que nunca supo
expresar aquel vacío de su corazón,
De su ser, de una incertidumbre.
Por aquellas infinitas palabras que pudieron ser y jamás sonarán.
En tus oídos solo queda un adiós.
En mi corazón queda la esperanza de una cicatrización
No más dolor del que se tiene.
Se tiene a manos llenas y se codicia tener más
No es imperativo sentir dolor.
Es un lastre, es una ceguera, es como picarse
los ojos para no ver la realidad
Y sentir más agonía por la pérdida de los ojos.
No más dolor por la culpa que dejé que naciera
de tu boca necia y de mis oídos obstinados.
Sólo un silencio más, para llegar a la calma de un grito previo que dice:
¡No más, no más dolor!

domingo, 13 de abril de 2008

Sueño azul


Un sueño color azul, donde los sentimientos salen como bellas estrellas fugases y atraviesan el sueño, un sueño lleno de estrellas, de esperanzas y una luna morada, la cual velara cada sueño tuyo, con la misma fuerza con que el sueño azul vive.

sábado, 5 de abril de 2008

De un sólo beso


Un beso es suficiente para escapar
De la locura que es la vida
Y solo puedo pensar
Que solo tú eres mi salida

Quiero olvidarme de la tristeza
Y solo lo consigo con tu compañía
Que es la más grande belleza
Y una incalculable alegría

La calidez de tu boca
Saber que la soledad se desvanece
Que la vida es poca
Sintiendo que el corazón se estremece

Unas palabras para describir
Que es lo inefable de un beso
Para llegar a descubrir
La magia del deseo
De un sólo beso

sábado, 29 de marzo de 2008

¡Etiquetas!


Un ser sin marcas
Sí uso falda, seré mujer, sumisa, delicada, sensible…
Si es pantalón tengo que asumirme hombre.
Sí soy hombre, entonces tengo que ser fuerte, varonil, sin sentimientos, etc.
En cambio, si me agradan las personas de mi mismo sexo tendré que asumirme como homosexual.
Sí soy gay, entonces la jotería es algo de todos los día.
Pero sí soy hombre, y deseo vestirme de mujer, entonces caigo en la categoría de transvesti.
Ahora, sí soy mujer, y me agradan las mujeres, seré lesbiana
Machorra, hombrona, que desprecia a los machos. (pues buena razón tienen)
En cambio, sí me encamino en una religión, soy devoto.
Caigo en la cristiandad y tendré que asumir los dogmas revelados.
O sin religión, me llamarán ateo y caeré en la perdición.
Sigo una corriente new age, entonces, estaré obsesionado con la comida Light.
Pero sí expreso mis sentimientos y uso el cabello en el rostro seré emo.
Sí uso ropa negra, entonces soy gótico(a),
Pero si le agrego picos, botas negras seré metalero o dark.
Entonces, sólo entonces, seré un individuo en la sociedad, sea como sea, ya abre asumido un papel, estaré etiquetado, aunque no lo desee en una serie de estatutos.

¡Que hermoso es caminar con muchas etiquetas pegadas en el cuerpo!

sábado, 22 de marzo de 2008

Emofobía y argumentos huecos

Pareciera que un nuevo término se esta formando: Emofobía. Vaya locura.

Nuevamente la ignorancia y la intolerancia se han hecho presentes en nuestro país. Personas con argumentos huecos y sin peso, se han dejado llevar por sus emociones más básicas y se han levantado en contra de las personas denominadas Emos.

Primero fue en Querétaro, la convocatoria fue por correo de forma anónima. Claro esta, la primera cobardía de los presuntos valientes que desean erradicar a la tribu emo. Muy “machitos” para salir a las calles asumiendo la total creencia de que es un grupo despreciable, andrógino, deprimente y más, pero con la misma, se andan escondiendo detrás del anonimato que proporciona el Internet. En segundo lugar, sus argumentos expresados son de flojera, totalmente sin sentido, y falta de lógica. Unas cuantas entrevistas a jóvenes integrantes de estos movimientos, respondieron a la pregunta ¿Por qué agraden a los Emos?, ufanamente respondieron: “Se adueñan de alguna parte del parque, están por todos lados, además, algunos hombres emos, parecen niñas”. Válgame tal barbaridad, me imagino a estos muchachos pidiendo trabajo. Los emos no son perritos que marcan su territorio, no ponen alambres de púas cuando están en alguna parte de un parque. Los metaleros, punketos y más tribus intolerantes les carcome la idea de ver a un hombre con rasgos femeninos, o indefinidos. Añadiendo a sus argumentos, que la originalidad es única de un grupo, que los derechos de autor en tendencias es una máxima universal, inviolable, y aquel que ose imitar alguna parte de esas características, que han asumido ellos, debe ser reprendido con golpes.

Anteriormente, eran los homosexuales los atacados, los trogloditas heteronormativistas señalaban con desprecio, con asco y repudio a la gente gay, cual fue su sorpresa que cada vez más se ven personas gays caminando por la calle, sin temor a ser amenazados, señalados o marginados.

La denuncia esta en el aire, la intolerancia no lleva a nada, sólo a un circo, del cual se alimenta la gente idiota, sin nada más que hacer. ¿Dónde se encuentra la Iglesia repudiando los hechos de agresividad contra los emos, dónde? Un silencio, el cual se romperá, pues así como hay grupos intolerantes, habrá gente que no se dejará vencer.

El gato de Cheshire.

El Gato, cuando vio a Alicia, se limitó a sonreír. Parecía tener buen carácter, pero también tenía unas uñas muy largas Y muchísimos dientes, de modo que sería mejor tratarlo con respeto. -

- Minino de Cheshire -empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba-. Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
- Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.

- No me importa mucho el sitio... - dijo Alicia.

- Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
- ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia como explicación.
- ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte - aseguró el Gato- , si caminas lo suficiente!
A Alicia le pareció que esto no tenía vuelta de hoja, y decidió hacer otra pregunta:
¿Qué clase de gente vive por aquí?
- En esta dirección - dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha- vive un Sombrerero. Y en esta dirección - e hizo un gesto con la otra pata- vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.
- Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca - protestó Alicia.
- Oh, eso no lo puedes evitar - repuso el Gato- . Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
- ¿Cómo sabes que yo estoy loca? - preguntó Alicia.
- Tienes que estarlo afirmó el Gato- , o no habrías venido aqui.
Alicia pensó que esto no demostraba nada. Sin embargo, continuó con sus preguntas:
- ¿Y cómo sabes que tú estás loco?
- Para empezar -repuso el Gato- , los perros no están locos. ¿De acuerdo?
- Supongo que sí - concedió Alicia.
- Muy bien. Pues en tal caso - siguió su razonamiento el Gato- , ya sabes que los perros gruñen cuando están enfadados, y mueven la cola cuando están contentos. Pues bien, yo gruño cuando estoy contento, y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco.
- A eso yo le llamo ronronear, no gruñir - dijo Alicia.
- Llámalo como quieras - dijo el Gato- . ¿Vas a jugar hoy al croquet con la Reina?
- Me gustaría mucho - dijo Alicia- , pero por ahora no me han invitado.
- Allí nos volveremos a ver - aseguró el Gato, y se desvaneció.
A Alicia esto no la sorprendió demasiado, tan acostumbrada estaba ya a que sucedieran cosas raras. Estaba todavía mirando hacia el lugar donde el Gato había estado, cuando éste reapareció de golpe.
- A propósito, ¿qué ha pasado con el bebé? - preguntó- . Me olvidaba de preguntarlo.
- Se convirtió en un cerdito - contestó Alicia sin inmutarse, como si el Gato hubiera vuelto de la forma más natural del mundo.
- Ya sabía que acabaría así - dijo el Gato, y desapareció de nuevo.
Alicia esperó un ratito, con la idea de que quizás aparecería una vez más, pero no fue así, y, pasados uno o dos minutos, la niña se puso en marcha hacia la dirección en que le había dicho que vivía la Liebre de Marzo.
- Sombrereros ya he visto algunos - se dijo para sí- . La Liebre de Marzo será mucho más interesante. Y además, como estamos en mayo, quizá ya no esté loca... o al menos quizá no esté tan loca como en marzo.
Mientras decía estas palabras, miró hacia arriba, y allí estaba el Gato una vez más, sentado en la rama de un árbol.

- ¿Dijiste cerdito o cardito? - preguntó el Gato.
- Dije cerdito -contestó Alicia-. ¡Y a ver si dejas de andar apareciendo y desapareciendo tan de golpe! ¡Me da mareo!
- De acuerdo - dijo el Gato.


- ¡Vaya! - se dijo Alicia -. He visto muchísimas veces un gato sin sonrisa, ¡pero una sonrisa sin gato! ¡Es la cosa más rara que he visto en toda mi vida!

domingo, 16 de marzo de 2008

Tranquilidad


Después de tanto tiempo, puedo verte, estar a tu lado, sentir tu calor, tus delicados besos. Una tranquilidad invade mi cuerpo, y el cielo se abre ante mis ojos. El tiempo es cómplice del cariño que siento por ti. El día transcurre y la tranquilidad reina en mi pequeño mundo, del cual solo suena la palabra tranquilidad.