domingo, 10 de mayo de 2015

Provocación


Logras con dos movimientos hacerme pequeño. Un vaivén de tu mano anuncia un deseo oculto entre tus pliegues; un deseo sin definición, aún no fijado. El silencio es tu alcahueta que viene y me susurra palabras al oído: “¡busca a Calixto!”. Qué terrible forma de seducción pues estoy enredado entre tus espacios en blanco, entra las posibilidades no fijadas. 

Regresa el vaivén, me quedo petrificado tratando de extraer hasta la última gota de aquella experiencia. Antepones varios pasos entre nosotros, el silencio. Dirás que es tu carta de presentación, la advertencia fue dada aun así deseo que calles. Voltea, habla, rompe el silencio y aquellos espacios en blanco. Disculpa… Me provocas. Mi cuerpo reacciona, lo reanimas. Quisiera tomarte de la mano, darte un abrazo, besarte y quizás ver que todo es una ficción como las demás.

viernes, 8 de mayo de 2015

Soneto I


Al caminante encontré acorazado
de reluciente granito: ¡armadura
roja encarnada! Estado amordazado
de las penas que contagia sin cura.

De la fuente limpiaste los canales
do fluyeron plateados fragmentos
ámbar y otros solos, simples carbones.
Difusos entre sí los sentimientos.

¡Orfeo, voltea!, detrás camino.
Acerca tu mano empuñada y sigue
ignorando así aquél paseo espino.

Delante veo y roza el claro incierto
de cinco dedos a los que mendigue,
sin anclar tus frescos labios al puerto.

jueves, 30 de abril de 2015

Las peras del olmo

(Imagen obtenida de: http://www.80grados.net/wp-content/uploads/2012/09/Olmo-con-peras.jpg)

Llega la primavera y algunos esperan las peras del olmo.

miércoles, 22 de abril de 2015

Jugar



1. Acción de tomar a un objeto o persona para entretenerse sin ningún compromiso. 

- ¿Cómo estás? – 
- Am… pues te diré. – Puso los ojos en blanco.
- ¿Por qué esa cara? – 
- Participé de un juego en el cual perdí. – Contestó. 
- Explícate un poco más. – Tomaron asiento mientras veían pasar a las personas por la explanada de Bellas Artes. 
- Todo comienza como en la Biblia, amigo. Ahora entiendo por qué dicen eso de “es mejor vivir en la ignorancia”. Hace poco conocí a un compañero de clases el cual tiene pareja. Cada uno de nosotros no mostraba ningún interés… hasta que en una conversación coqueteó conmigo. 
- Así empieza el juego. – Le dijo su amigo sin mirarlo a la cara. 
- Ya sé… es frustrante porque en un principio parecía bastante interesado, me mandó fotos de él, platicaba de sus sentimientos y demás…. Pero todo eso fue porque se sentía traicionado por su pareja el cual le había puesto el cuerno en más de una ocasión. – Baja la mirada. 
- Fuiste el consuelo emocional… - 
- En fin… en total, pues desde entonces él adquirió para mí otro valor. Lo comencé a tratar más, quería conocerlo pero me topé con la pared. 
- ¿Qué pasó? –
- Después de todo sus coqueteos del principio se fueron diluyendo hasta sólo hablarme de su novio. Fue con un eufemismo bastante claro porque me dijo que esperaba hacer feliz a su novio con el detalle que le había preparado… luego se corrigió y dijo que esperaba hacerlo feliz para siempre. No hay que ser un genio para comprender que sólo estaba jugando conmigo. 



jueves, 16 de abril de 2015

Espinas


No hay camino, caminante. Por eso, te encuentras caminando entre espinas

viernes, 3 de abril de 2015

Desprenderse


Qué difícil es tratar de desprenderse de alguien a la que quieres con una gran pasión. Hasta qué punto será mejor dar vuelta a la hoja y dejarte ir para no lastimarme más. Es claro lo que piensas, entre nosotros sólo hay una amistad, me dices. Eres totalmente pragmático. Haz aprendido a soltar, no te quedas estancado o en un mismo lugar o no retornas en sentimientos pasados. Ya pasó nuestro momento y se terminó. En adelante será una amistad y quizás pase como con en otra ocasión: coincidir significa desencontrarnos. Esta vez fue así nuevamente, coincidimos pero nos desencontramos. Es necesario aprender a soltar pero aún me cuesta dejarte ir. Pasaron varios años para volvernos a encontrar y fueron dos días bastante ajetreados. Quedaron en el pasado aquellos hermosos momentos a tu lado en donde había un cheque en blanco. Pero como en toda relación se va rompiendo el papel, la tinta se borra o se gasta el fondo del cheque. Adiós Luis, gracias por todo, no sólo te quiero, sino que te amo. Lástima que lo nuestro no puede ser y espero conocer a una persona tan interesante como lo eres tú. Espero también. Gracias por regalarme esos hermosos instantes tan llenos de vida.  

jueves, 2 de abril de 2015

¿Qué no dije?


Locura
Nuevamente aquí, al filo de un sentimiento fuerte. Estoy aquí pensando en muchas locuras, ir a buscarte y quedarme contigo otros días más en aquella aventura.

¿Qué no dije?
Pensaba antes de irte a ver que te diría lo mucho que me gustas, pero pensé que sería mejor no decirlo. Te lo dije a cuenta gotas y guardaste silencio. ¿Qué es lo que pasa? Que me siento bien contigo, como con ninguna otra persona, me gustas como nadie más. Me enamoras y desenamoras. También te quería decir que dejaría todo por estar a tu lado, viajar contigo a cualquier parte donde quisieras, no me molestaría en absoluto acompañarte en cada rincón al que se te ocurriera. Hace tiempo que hubiera dejado todo y me refiero a la familia y al trabajo. Buscaría la manera de estar a tu lado con la duda constante si habré hecho lo correcto.

Puedo verte sin parar, escucharte, no me cansas… bueno, quizás tus historias picantes sobre tus encuentros. Entiendo que hay cosas que no me gustan pero son parte de ti. Las aceptaría, no sé.

Me encantó estar a tu lado en este viaje. Fue sorprenderte encontrarme en un lugar que jamás pensé pisar. Darme cuenta que hay un mundo afuera del que siempre estoy. Ese espíritu aventurero me fascina, aquello que me haces hacer, me llevas a romper mi seguridad. Contigo escucho a nuevas personas con historias sorprendentes. Eso es lo que me das, vida. ¿Es extraño no lo crees?

Estábamos en la plaza de Cuetzalan, estaba a punto de decirte lo hermoso y sublime del momento, me paraste en seco… dijiste que estabas a punto de llorar… no me dijiste el porqué. Veíamos a los niños jugar por la explanada, te perdiste en tus meditaciones. Suspiraste muchas veces, no sé por qué. Pensarías en alguien más, o quizás anhelabas algo que no querías decir, quizás suspirabas por el momento.

Contigo puedo platicar de casi todo, libros, filosofía, historia, literatura, sexo, programas, música… ¿Por qué todo tiene que ser así? Vernos por unos cuantos días y volvernos a perder entre nuestra vida. Pasar los días y olvidarnos de que estuvimos juntos y que disfrutamos de muy gratos momentos.


Con nadie más ha pasado esto, créeme. Estoy seguro que no encontraré a otra persona como tú en el mundo. Lo simpático es que quizás encuentres a una persona con quién tener sexo mientras yo escribo esto. Tú sigues adelante y me dijiste que aprendiste a soltar.

Me gustas mucho Luis y es una lástima que no haya podido estar más tiempo a tu lado. Me hubiera encantado dormir nuevamente a tu lado, sentir tus manos, dormir abrazados, escucharte, descubrir muchas más cosas a tu lado. Disculpa la distancia que interpuse entre nosotros, pero fue necesaria para no crearme falsas expectativas. Te amo Luis desde el día en que te conocí hasta la fecha. Cada vez que te veo pierdo la cabeza y el corazón. 

lunes, 30 de marzo de 2015

Primavera


Se entrevieron cintas ámbar
que caían desde los cielos.
Ya en el suelo, las gotas precipitadas
en lo alto, las extrañaban.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Despacio

Después de ti la pared. Recuerda cada inicio con alegría y cada final con tristeza. No más. Un tiempo. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Coincidir significa desencontrarnos (lo queer de un encuentro)

¿Qué ha sido de ti…? No sé cómo nombrarte porque siempre te consideraste queer. Haz pasado al archivo de los fantasmas. En algunos momentos te veo caminar hacia tu salón de clases. Somos dos figuras entre otras más, sin significado. Nunca sabré, quizás, porque se acabó nuestra amistad, porqué dejaste de hablarme, ese es un tema para archivos secretos x. La única certeza que dejaste fue el saber que no nos hablamos y no tenemos por qué hacerlo. Tomamos rumbos muy distintos, seguiste creciendo académicamente. En alguna ocasión se te invitó a participar en un congreso sobre diversidad sexual dado que es tu tema de especialidad. Obtuvimos un silencio ante la invitación, estás en todo tu derecho, nuevamente, la obligación sale de sobra. Tu lucha es la apertura de lo otro, de lo que está fuera de la heteronormatividad, sacar el lado sensual de las personas, abrir la sexualidad estigmatizada de los sujetos dañados, evitar la violencia de género, tu lucha es una gran lucha que no cualquiera se atrevería a hacer. Eres aquél escorpión sexual que busca la revolución. Disculpen la referencia astrológica.
Aquellos momentos que pasamos son ahora sólo eso, recuerdos fugaces como cualquier historia de encuentros furtivos sin gracia, que sirven para rellenar una plática entre copas, para presumir alguna aventura del pasado, una travesura… El chocolate fue nuestra carta de presentación hacia el erotismo, al menos fue para mí. “Lo lograste antojarme el pastel de chocolate”, dijiste a lo que contesté “¿Y si me lo embarro en el cuerpo”. Tus ojos brillaron, terminamos a lo que tú llamaste “un encuentro de chocolate”. Después de eso fuimos al antro. Me dijiste que ese momento era nuestro y de nadie más, el mundo dejaba de exisitir. Pediste vino o tequila, yo una cerveza. Nos abrazamos, quizás me besaste… Te acercaste a mi oído y me dijiste: Me gustas mucho. No pude decir nada, fui un hipócrita al pensar que estaba siendo leal a otra persona mientras estaba contigo. Ahora me arrepiento de no haberte dicho lo mucho que también me gustabas en aquél momento. Pasaron muchos años, incluso me diste clases ya cuando no me hablabas. Admito que fue una experiencia muy extraña, estuvimos físicamente cerca por cuatro meses, pero emocionalmente creo estuvimos a kilómetros de distancia.
Al conocerte fui muy feliz, me emocionaba saber que existía un hombre como tú, culto, sexual, erótico, comprensivo hasta cierto punto, una gran amistad. Pero, qué pasó. Fue porque no te dije lo que sentía, o porque tú sentías más de lo que sospechaba y no deseabas manchar tu relación. Esta probabilidad es la que concibo como débil, pienso que quizás te enojaste por algo que dije a alguien o porque pensabas que intentaba bajarte a tu pareja. ¿Llegará la respuesta algún día? No lo sé. Muchas veces pensé en preguntarte directamente pero no me atrevo, es como saltar a un abismo del cual no sé si llegaré al fondo.

Cuatro papelitos en una mesa, los colocaste y en ellos escribías tus deseos y pensamientos: eres como el ratoncillo que sabiendo el peligro que corre juega con el gato, me gustaría despertar con tu cabeza sobre mi pecho, tu juventud me complace, a veces coincidir significa desencontrarnos… Cada una de estas frases está parafraseadas pues perdí los papelitos en una billetera que olvidé en una cabina telefónica cerca de mi casa hace muchos años después de regresar de San Luis Potosí. El último mensaje siempre aparece cuando te veo por los pasillos de la facultad, a veces coincidir significa desencontrarnos… No sé si a eso te referías.