miércoles, 4 de abril de 2012

Muros


I


¿No ves que con el tiempo la piedra se endurece

y el sol sobre ella calienta y reluce

convirtiéndola en un muro, que lejos de desmoronarse

afianza y crece?

domingo, 18 de diciembre de 2011

La Celestina

Hay tanta luz
que se inunda
la mente…

Hay tanto frío
que se congela
el alma…

Sólo a mí
me congestiona
el malestar
del mundo.

Yo lo sé…
aunque intento
ocultarlo
esta verdad callada
invade, penetra,
succiona…

Hoy no puedo
mirar a fuera.

Escrito en la portada de "La Celestina" de Fernando Rojas,
México: Universidad Veracruzana, colección "Biblioteca del Universitario",
número 17, 2011.

Mereces más que palabras llanas


No te diré que las rosas son rojas
y que las estrellas brillan en el cielo.

Tampoco que me acaricias como las hojas
de primavera o que no pasa el tiempo;
mereces más que palabras llanas.

Por eso te regalo mi sonrisa franca,
mi pecho cálido para servirte de almohada
y algunas palabras de aliento
para que no concibas la vida como sufrimiento;

no derrames más tus lágrimas sobre el suelo
júntalas y dámelas que las convertiré en alegría;
aquellas gotas amargas caerán al mar
y las estrellas no se volverán de sal.

Te pido que tomes el fuego de mis ojos
y los conviertas en tu espada y escudo;
no dejes que el odio de la gente se convierta
en el propio y te destruya.

Diluye en aire los días pasados.
¡Toma! Te regalo los céfiros
para que se lleven las palabras agrias
y mueran como alimañas.

A tu disposición te doy mis sueños
¡tómalos!, hazlos crecer como a la luna;
te doy mi palabra de estar a tu lado
hasta que los edificios se vuelvan ceniza.

No confío en el azar, pero sí en el latir
de cada una de mis células rojas y azules.

Sabes lo que siento,
lo que padezco y disfruto.
Aunque digan que sufrimos como dementes,
caminamos constantes cada tramo.
Porque dos palabras son insuficientes,
aun así te las digo: te amo.

martes, 15 de noviembre de 2011

El sapo y la rana


Hace una eternidad. Dios, escrito con “d” minúscula, se puso a trabajar con la creación y le entregó una vasija de barro al sapo diciendo: “no la rompas porque contiene la muerte”. Ignorando el hecho de que estaba a punto de convertirse en un ángel caído y en el responsable de la muerte. El sapo le prometió guardar la vasija y lo hizo hasta el día en que se encontró con la rana: “anda, déjame tomar la vasija” – le dijo la rana al sapo. En un toque de sabiduría el sapo le contestó que no. Pero la rana no se dio por vencida, y después de insistir finalmente convenció al sapo: “tómala, pero sólo un momento, ¿de acuerdo? – Sí, respondió la rana. Excitada la rana comenzó a dar saltos de gusto y a lanzar la vasija de un lado a otro (la rana era muy tonta). “¡Para! – Gritó el sapo, pero era demasiado tarde. A la rana se le cayó la vasija que terminó siendo pedazos y al romperse la muerte salió. Dese entonces todos los seres vivos mueren. Lo cual invita a pensar que el mundo sería mucho mejor si la rana se hubiera limitado a croar. Veamos el lado positivo, hemos develado el misterio de la muerte. Todos moriremos y algunos antes de lo que imaginamos.

Dead like me

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Otredad angélica



Provengo del cenit, donde llueven los iluminados, alumbrados e ilusos. No me culpen por ser un melancólico perdido en la noche oscura, o decir que vengo de la luna. Me proclamo saturnino predicando las bondades de la luz.

... yo soy yo y mis otredades angelicales


jueves, 18 de agosto de 2011

Optimismo


Por la calle, una guerra en proceso, casas en ruinas, algunas personas yacen muertas. El sonido de los cañones retumba en la ciudad. Los ladrones hurtan cínicamente, y sobre el horizonte, la erupción de un volcán.

- Es un castigo divino – Escuchó de un amigo.

- Yo soy un hombre de razón – contestó altanero, levantando una ceja.

En las noches, cuando está solo, se hinca junto a la cama y ora: “Este es el mejor de los mundos posibles, este es el mejor…”

domingo, 19 de junio de 2011

La sonrisa de la gata


Quizás no te has dado cuenta
Pero en el vértigo tomas una nueva
Forma, tu rostro se transforma
Cambia y se dispara

Recargada sobre los brazos,
Mirando a lo lejos
Los ojos de fuego,
Que aluden a los de un gato
Que paciente espera,
Con suprema paciencia
La llegada de su presa

Su mirada es directa y penetrante
Son la bienvenida a su sonrisa
Como la del gato de Alicia,
Una cabeza sin cuerpo
Una mirada sin dueño.

Un gato moreno,
Dueño de sí mismo
De su cuerpo, su alma
Y de su tierna mirada.

Tranquila y serena,
Como los árboles que atrapan
Eres una sirena
Que canta mientras espera.

Quiero construir


Quiero construir un espacio
en donde no te quiebres
al tocarte con mi mano.

Aventaré nubes en aquél lugar imaginario
y haré que se muevan despacio
para que aprecies todos sus detalles

Dejaré libres a los céfiros,
Soltaré plumas,
Y quizás algunas
Cuantas hojas
Para que rocen
tu morena piel

Quiero construir un cielo
En donde no te alejes
En donde pueda decirte
Que deseo un tierno beso

Citando poemas estelares


Al ver tu agradable sonrisa
contenida en aquél
rostro resplandeciente,
haces que mi mente despierte
en la oscuridad de la noche
para escribirte unas palabras.

Al ver tu lejana presencia
contenida en un cuerpo presente
haces que mi mente despierte
y recuerde las dulces palabras
de aquél poema estelar.

El gran poeta escribió:
“Y viendo cómo lucían
Miles de blancas estrellas
Pensaba que todas ellas
En su corazón ardían”.

El poseído de la palabra divina
sólo creía
que aquellos luceros ardían
en su corazón.
Sólo creía
que aquellas partículas vivían
en sus letras…
en los poetas…

Deja que vaya aún más lejos
y diga que todas aquellas
blancas estrellas
brillan en tus ojos
y se disuelven
al contacto con la realidad.

Despierto ante las circunstancias
ante la realidad,
y me sumerjo en su diafanidad



Porque bien dice maría Zambrano
que: “las estrellas huyen mostrándose
no es de nuestros ojos,
es de nuestro tacto,
de nuestras manos opresoras
de donde huyen…
pero siempre amigas a distancia
como el verdadero amor no hallado.”

Las estrellas son para la filósofa-poeta
“testigos fieles de nuestros combates”.
por eso las aprecio,
por eso las quiero.

Duermo gracias a Orfeo
y me sumerjo en el sueño
donde puedo tocarlas
sin que se apaguen
sin que se caigan,
porque….

Colgadas, las estrellas, en los cielos
en aquél reino platónico de ideas
donde está la belleza y la armonía,
ahí también estas tú con una sonrisa.

Quizás el poeta sienta
dolor y padezca
aquella lejanía
de las sagradas estrellas.

Esperanza ha guardado el poeta
y por eso ha derramado tanta tinta.
Ha derramado tanta tinta
para salvar las ilusiones,
aquello que no es,
lo que fue,
y aquello que
quizás,
será.

Deja que cite las palabras de mi querido
Novalis, estimado poeta que dice
“Y volverán las estrellas
A visitar la Tierra,
De la que huyen en
Esos tiempos oscuros”.

¡Y así es, han regresado!

Todo esto fue porque en tus ojos vi
como miles de estrellas salían de ti.
Disculpa la mano que sostiene esta pluma
y que tantas palabras escribió en el limbo
porque no le alcanzan las gotas de la bruma
para decirte lo mucho que te…

No sé qué pasará al decirte esto


No sé qué pasará al decirte esto,
Al abrirte las puertas del corazón,
Pero te daré la llave un momento.

El que escribe no es un espíritu solo,
Tampoco escindido.
Te escribe un alma llena y alegre
Que lo único que hace es decirte como
Se siente.

No sé cómo explicar esto que vivo.
Hace tiempo que lo llevaba cargando,
Lo había callado y guardado.
Sin embargo, de un momento a otro
Brotó, como una bella flor
En medio de la nada.

¿Qué has hecho para que esto naciera?
Simplemente pasaste por mi vida
En un momento efímero,
Como una estrella fugaz
Que cruza el cielo.
Cualquiera puede sorprenderse al ver
Una cálida estrella en el cielo nocturno,
Yo, en cambio, me enamoré de
Su tierna luz.

No sé qué pasará cuando leas esto,
Pero, no te preocupes si crees
Que me lastimarás con tu silencio.
Puedes arrancar la flor y llevártela,
Guárdala o quémala.
No te preocupes si crees
Que me lastimarás con tu silencio.
Esta tierra aún es fértil,
Este corazón aún no muere.

Quizás sea un loco por enamorarme
De las flores de primavera
Aquellas que mueren,
Duermen, en invierno.

Quizás sea un loco por enamorarme
De las flores de primavera,
Pero quedé atrapado por su belleza
Inmediata, por tu belleza
Inefable.

Permíteme que compare tu piel
Con el de la arena
Que es besado por las olas
Del mal, deja que compare
Tu sonrisa con el brillo de la luna
De plata.

Sólo llévate esta flor azul
Y así podré descansar
Al saber que no murió
En mis manos
Y que murió
En las tuyas,
Que murió con aquella persona
Que creó este sentimiento.

No te mentí al decirte
Que sentí tu dolor,
Quería abrazarte
Y besarte,
Borrar aquello que te lastimaba,
Rodear tu cuerpo con mis brazos
Y borrar aquellas lágrimas de tu cara.
Quería decirte que hay una persona
Que piensa en ti.

No sé qué pasará al decirte esto
Pero ahora lo sabes.
Te quiero.