domingo, 22 de marzo de 2009

El Emperador


He llegado lejos y he aprendido y logrado mucho.
Ya no necesito esforzarme para demostrar nada a nadie,
Ni siquiera a mí mismo.
Ahora tengo lo que necesito.
En este lugar seguro aprendo lo que es tener poder y autoridad.
Entiendo la profunda responsabilidad que implica mi poder.
Y me siento flexible y cómodo con él.
Aprendo a sostener el poder de manera firme y ligera a la vez,
aprendo a compartir.
Estoy abierto a los cambios y a la nueva información.
Armonizo mis sentido mas elevados con la inspiración divina
y me convierto en un cauce para el espíritu.
El espíritu es mi guía y mi apoyo en todas las cosas.

sábado, 21 de marzo de 2009

La astrología


Parecen lejanos los días donde astrología y astronomía se difuminaban en uno mismo. Se considera que los primeros indicios de la astrología se remontan a Mesopotamia, como una observación del cielo en busca de una relación de influencia entre los movimientos celestes y los fenómenos terrestres, de igual forma, se empezaron hacer observaciones sistemáticas de los fenómenos para encontrar patrones regulares en los cielos y correlacionarlos con eventos humanos. Es posible que el hombre, se haya fascinado con los astros sobre su cabeza, y prestado cierta atención al sol, a la luna, y a las estrellas, los cuales influenciarían en la concepción de la visión de lo real. Las astrología se separó de la astronomía con el alejamiento de los ritos y tradiciones en los templos, y la astrología se volvió precisa y daba resultados a cada paso que daba, gracias al telescopio, a Galileo, a Kepler, a Newton… mientras la astrología quedo hundida en su visión mística del mundo. La religión misma, fue desplazando el arte adivinatorio, siendo una forma pagana, se fue condenando, y los oráculos fueron desapareciendo, y vistos de forma negativa.

El hombre cree en un destino, en cierto orden y camino, quizás sea un residuo de la visión cristiana, en el cual tenemos una vida ya determinada, y sin esta no tenemos libertad, estamos a merced de la voluntad divina, así como los griegos que buscaban una respuesta en los oráculos, en las artes adivinatorias. Ante el camino, encontramos problemas, dificultades, en ocasiones se cae en desgracia, o simplemente se desea una guía, por muy pequeña que sea, pero se busca. Se busca en el periódico lo que dirá nuestro horóscopo, en ocasiones parece atinar, en otras no. Los astrólogos consideran que ese tipo de astrología es ambigua, y no ayuda, y se apuesta más por una revisión personal, así como parece ser que se hacia en la antigüedad, como los mayas que establecían el futuro del niño dependiendo la fecha de su nacimiento, pero era personal la predicción.

A pesar de que estemos muy lejos de los inicios de la humanidad, seguimos buscando respuestas, seguimos apoyándonos en ritos y tradiciones, en aspectos místicos, a pesar de la ciencia y la educación, hay ciertas cosas que aun nos fascinan y nos atrapan, quizás no todos crean en la astrología, es posible que alguna persona revise accidentalmente su horóscopo en el diario. Es impresionante ver como en la televisión aun se da el horóscopo diario, y hay programas donde místicos dan sus servicios. El misterio que encierra la astrología puede resultar banal y falaz a ciertas personas, otras lo verán como una posible respuesta, con cierta fe, se cree en la astrología, pero también encierra un aire mítico, de espiritualidad, de características psicológicas. La espiritualidad que en ocasiones parece estar olvidada últimamente, se crece en el amito racional, pero se deja a un lado lo espiritual, y la astrología, aparte de ser una forma de conocerse a uno mismo, da enseñanzas, muestra caminos, da reflexiones, las cuales pueden ser útiles en nuestra vida. Lo cerrado de la astrología puede leerse, comprenderse y apreciarse. La rueda empieza a girar nuevamente con el inició de la primavera, la rueda da inicio a un nuevo ciclo.

domingo, 8 de marzo de 2009

Retrato


Déjame dibujarte, atraparte entre mis dedos, y pintarte con palabras, deja que descubra en tu mirada el reflejo propio, muestra tus detalles, tus sombras, la sonrisa que ocultas, la maldad que escondes, el cabello que cubre tu frente marcada, los pliegues de tu labio grueso y rojo. Pintare con palabras tu cuerpo, y descubriré aquello que aborreces y sufres, por lo que cubres con tus ropas para aparentar lo que no eres, para disolver en el negro el tamaño real. Con las palabras como cincel esculpiré en papel tu cuerpo, y mostraré aquello que nunca has querido ver. No desprecies aquello que ha sacado la escritura, es un antídoto que a pesar de su sabor amargo, verás que sus frutos son dulces. El monstruo que escondes es tu creación y la has encerrado entre tu piel, y se manifiesta en tu miedo a verte en el espejo. Te has quedado como narciso viendo tu rostro pero has olvidado el resto de tu cuerpo, reconcíliate con él, descubre la línea que dibuja la luz en tu cuerpo, deja que las manos, aquellas que nunca prestas atención sean el vehículo para expresar la voz de tu cuerpo, para romper el silencio que le has dado, permite que las manos te pinten en palabras.

domingo, 1 de marzo de 2009

Poesía Fúnebre


En ocasiones se camina sin prestar atención a lo que nos rodea. Hay palabras que parecen esconder una nueva realidad, esas palabras son creación de una mente, el poeta. La poesía parece estar fuera de nuestra realidad cotidiana, pues se le concibe como superficial o falta de practicidad, en un mundo donde lo útil es lo que da dinero, la poesía parece ser que es un hijo huérfano por las calles de nuestra vida. En esta ocasión, no hablaré de la poesía, me concretaré en un poeta en especial, y más que nada en su poesía fúnebre, o de los muertos.

El poeta, periodista y político veracruzano (1853 – 1928), comparte con los mexicanos del segundo romanticismo las influencias del romanticismo de otras lenguas, así como de los españoles, utilizando vocabulario neoclásico, combinando elementos paganos e imágenes cristianas. Díaz Mirón deja ver en su trabajo poético las pasiones que lo alteraban a menudo, como es el caso de la muerte de su padre (mostrado en el poema Duelo) y el de su hija Evangelina. Por otra parte, quizás muestre una reacción ante el romanticismo, indicado en su Idilio, semejante al Idilio Salvaje de Manuel José Othon.

Varios son los poemas que indican una concepción de la muerte. En Cintas de sol, se describe una escena, la madre que ha perdido a su hijo, acompañada por su marido. La mujer ha enloquecido, y su mirada se pierde en el techo. El erotismo se da, pues se presenta un pezón descubierto, añorando la boca del hijo. Los colores rojos y morados, filtrados, indican santidad y sensualidad. La locura se hace visible en éste poema.

El dolor causado por la pérdida de un ser querido es retratado en Duelo. El yo poético reflexiona a causa de la muerte de su padre, considerando que el cuerpo inerte que ve no es un trono demolido, ni un altar roto, es decir que el cuerpo no es visto como algo sagrado, sino lo contrario, se considera una prisión desierta, y esta imagen se refuerza con la palabra manumiso, la cual indica que es un esclavo que ha sido liberado. La concepción del cuerpo como prisión es antigua, Platón influenciado por la tradición pitagórica, consideraba al cuerpo como una prisión, donde el alma era corrompida poco a poco y se buscaba su liberación por medio del conocimiento. El poeta considera que la muerte es la feliz meta, y quiere llegar victorioso y con los colores que presenta el sol en su ocaso. Luego se hace notar que la creación y el ingenio del poeta es una belleza nacida de lo grotesco, así como la perla rica en las babas de un molusco, un mar lóbrego como la muerte, o quizás también como la vida, una vida desgastada que corrompe, es brusca y tormentosa.

La simbiosis persona-naturaleza, es vista en el poema El muerto. El cuerpo yace inmóvil como un tronco caído. En el primer cuarteto, se relaciona al cadáver con un tronco, en el segundo, se compara su nariz con el pico de un halcón de plumaje blanco, retomando nuevamente el árbol, más concretamente se compara con un abeto que ha perdido su verdura, es decir sin vida. En la tercera estrofa, el ojo se describe con el aire de la muerte, semiabierto, se le compara con el agua de un pozo desagradable. De esta manera la naturaleza y el hombre, en éste caso, la muerte se unen, y transforman en una misma imagen.

“En la rama el expuesto cadáver se pudría…” así da comienzo el poema Ejemplo. Se compara el cadáver a un fruto el cual se sostiene débilmente en las ramas del árbol y éste fruto está podrido, a punto de caer. El árbol tiene una gran importancia, pues es este que se compara con un patíbulo, es decir el lugar para ejecutar la pena de muerte. El aire se hace presente en el poema a través del hedor que desprende el cuerpo.

La muerte y su alabanza es descrito en Requiscat in pace , en el cual se aplaude a la muerte, y se considera motivo de celebración. Se piensa a la vida como una cruel guerra y el justo desea morir, o de dormir bajo tierra. La tierra es concebida como madre, inicio y fin de todo, así como da vida, es en ella donde se descansa y muere. La vida es vista como dolorosa, donde solo reina la fuerza, el engaño y el fraude.

La poesía de Díaz Mirón encierra una gran riqueza de imágenes, varios son los elementos que aparecen en la poesía fúnebre de Mirón, así como la descripción de un hecho, de una escena, la naturaleza se hace presente en los poemas, así se mantiene una relación con la muerte, y es descrita como algo bello. Elementos como el dolor y la locura son presentados, pero el genio del poeta a la vez se aprecia y se desprecia, debido a que ha surgido del dolor. Las meditaciones del yo poético son constantes, pues es la misma reflexión sobre la muerte, y la cercanía de ésta que impulsan a realizar dicha tarea. Los colores juegan un papel importante, así como la tierra y la transformación de los elementos, el cambio de la muerte a la vida también es recurrente.

La Luna


Bajo el abrigo de la oscuridad
Permito que mis más profundas emociones afloren
No juzgo, sólo siento y gozo
Descubro lo hermoso de mi sensualidad
Me permite amar sin limites, al bueno y al malo por igual.
Llamo al espíritu
Él viene como el fiel amante que siempre ha sido,
En su abrazo encuentro el éxtasis
Y siento como
A través de mi, ama el universo

sábado, 31 de enero de 2009

Nada


Nada entre la nada. Sin empeño
A la vida, que es nada, de improviso
Vine a soñar que soy yo; porque Dios quiso
Entre la nada levantar un sueño.

Dios, que es el todo y de la nada es dueño,
Me hace un mundo soñar, porque es preciso;
El silencio Dios, de nada un paraíso
Formó, nadando en eternal ensueño.

¿Qué importa que en la nada confundida
Vuelva a nadar, al fin, esta soñada
Vil existencia que la nada olvida,

Nada fatal de lo que fue sacada?
¿Qué tiene esta ilusión que llaman vida?
-nada en su origen- ¿y en su extremo? –Nada-

Antonio Plaza

sábado, 24 de enero de 2009

La estrella


He desarrollado mis facultades hasta sus límites
Sin embargo esto no basta para alcanzar lo divino
Medito y me uno a la conciencia universal
El meditador termina siendo meditado
Entiendo sin entender
Descubro posibilidades impensables
Pienso que todo se puede si se está en armonía con el espíritu
Mi mente ya no existe
Ahora el universo piensa por mí

sábado, 17 de enero de 2009

Letargo


Se ha detenido
Parece que no respira,
Que ha muerto
Pero esta en sueño
En un profundo letargo
Que suspira
En el recuerdo
De un pasado

La nieve no cae en todas partes
Solo en los sueños
Silenciosamente cae
Y se amontona en los adentros

Las estrellas se precipitan
Con la esperanza
De un día volver a nacer
Y volverte a tener

Es el invierno que hace que duermas
Que llena de melancolía
Medita
En silencio
En un respirar calmo y largo
Por qué así es el letargo

miércoles, 7 de enero de 2009

Esos amores eternos


Ojala nunca lo hubiera visto
Por que así hubiera vivido
En un engaño, sin conocer
Lo que es querer
A alguien ante la distancia
Ante la melancolía
De no poderlo abrazar
Tocar…

Nunca he de probar sus delicados labios
Rozar aquellas manos que invitan a tomar
Entre mis manos y mis deseos
Su recuerdo parece no terminar
Es como una serpiente de mil cabezas
Que me aprisiona y ahoga

Esos amores eternos que no mueren
Porque se quedan impresos en la piel
Aunque tus besos no estuviesen
Yo los hubiera escrito en un clavel

Aléjate de mí,
No vuelvas a sonreír
Ante mi presencia
Y tu ausencia
Pues siento que el corazón salta
Y que morirá si sale del pecho
Mas no puedo mentir
Aquel amor eterno
Por que siempre te veré
Ante la distancia



Por Arlequin sin rostro

domingo, 4 de enero de 2009

Instinto


---Primera parte--- Por Arlequin sin rostro

Ojo de gato

El señor D había llegado a mi casa, con una puntualidad que él solamente sabe realizar. Son pocas las personas que llegan cinco minutos antes de lo acordado o a la hora exacta. Tengo que admitir que sus pláticas son una de las pocas que aprecio y disfruto.

- Buenas tardes – Le dije cortésmente
- Hola. ¿Estás ocupado? – Preguntó el Sr. D.
- No, pasa.
El Sr. D me siguió a la sala, y lo invité a tomar asiento, después de ofrecerle un té, nuestra plática comenzó como acostumbraba.

- Me da mucho gusto verte A. Hay muchas cosas de que platicar y poco es el tiempo del que disponemos.
- Vaya que sí, la vida cotidiana es cada vez más aprisa, entre el trabajo y los gustos propios no queda tiempo para una plática.
Comenzamos a discutir problemas sentimentales, aquellos que nos aquejan de tiempo atrás, entre el corazón roto y que nuestra voluntad es en ocasiones débil, no podíamos más que escapar de la vida con una taza de té o con un dulce vino.

- ¿Cómo va el trabajo en la oficina?- Me preguntó D, mientras encendía uno de sus acostumbrados cigarrillos.
- Ya sabes, lo común, mucho estrés… -


Le contesté mirándolo fijamente. El Sr. D. es toda una caja de sorpresas, su carácter es uno de los más extraños que conozco. La mayoría de las veces es muy alegre, hace bromas, es sarcástico, pero sus ojos y anécdotas contienen una alta dosis de melancolía y de nostalgia, quizás esa impresión se resalta por los colores azules que acostumbra usar, antes habíamos platicado de las propiedades de los colores, y nos detuvimos en este color, quizás en otra ocasión les relaté que fue lo que platicamos. Su fisonomía vendría a complementar esta percepción que tengo, pues es un hombre de estatura media, con cabellos un poco alborotados, pero dando la impresión de que están en el lugar correcto, su color es apiñonado, con varios vellos repartidos en sus brazos y piernas, y una barba que delinea su rostro y un bigote que asienta sus medianos labios.

Como era costumbre, nos desviamos del tema, pues parecía que ligábamos los temas de una manera muy extraña y poco común.

- Tengo que contarte mi experiencia negativa con los gatos – Me miró un poco sonriente el Sr. D.
- Cuéntame, ¿qué pasó?
- Considero que el cariño que creí un día tener por los gatos ha quedado muerto. Hace como medio año, después de la ruptura con mi novia, decidí experimentar que es tener una mascota. Anteriormente había tenido un perro, el cual hasta sus últimos días habían sido placenteros, y pensé que sería lo mismo con un gato. Aquella criatura de ojos grandes y de largos bigotes, me enterneció los primeros días de su estancia en mi casa, sin embargo, conforme fue creciendo, fue saliendo su naturaleza animal, y espero que no suene a pleonasmo.
- En verdad que sí –
- La gata comenzó a tener un carácter cada vez más frio. Tengo que confesar que desde un principio tenía mis dudas, puesto que sé que los gatos son independientes y algo huraños, y pensé que su carácter chocaría inmediatamente con el mío, pues me considero un lobo.
- ¿Un lobo? – Pregunté un poco extrañado.
- Así es, primero te cuento mi experiencia con los gatos y después pasamos a los perros.
- De acuerdo, continua.
- Pensé que mi forma vaga no encajaría con el del animal, sin embargo seguí viviendo con éste. A los seis meses después de adoptar al gato, me encontré con una bella mujer que me enamoró, sin saberlo, había caído en sus garras.
- ¿¡Garras!? – Nuevamente pregunté.
- Sí, así es. Lo que sucede, es que esta dulce dama, tenía el aire de un gato, en ocasiones ella misma me lo había dicho, y el tome a la ligera, sin embargo sus rasgos la delataban, pues tenía unos ojos que te llenaban de misterio y parecían como si miraran a través de la noche. Sus uñas largas, pero bien cuidadas señalaban su naturaleza. En un principio se mostró como un gato indefenso, el cual estaba complacido con la llegada de un extraño que le tendiera la mano, no daba vueltas, no ronroneaba, pero si se mostraba alegre por mi presencia y los días que estuvimos juntos. Lentamente, fue saliendo de sí el gato, se mostró de carácter distante e independiente. No me molesta el hecho de que sea distante, pero lo que no soporté fue su soberbia y egoísmo.
- Dices que era egoísta, pero por qué –
- Tuvimos algunos problemas, en donde se mostraba que en cualquier caso, yo era el agresor, y que ella era la victima, pero una victima la cual no perdona, que reciente y se vuelve recelosa. Llegó a pedirme que hiciera un regalo que ella me había hecho y que después tiró, debido a que no pude presentarme cuando habíamos acordado.
- La dejaste plantada, es normal su actitud.
- No lo creo amigo. Menos aun, que me pidiera que rehiciera el regalo, puesto tanto como ella o como yo, no teníamos la culpa por nuestro desencuentro. En pocas palabras, su actitud de egoísmo extremo, me llevo a creer en verdad de que era un gato como me lo había dicho. En una ocasión me fijé que se rascaba como un gato, y le comenté que solo le faltaba que se relamiera. En otras, su mirada se quedaba fija, como esperando a que su presa cayera.
- En verdad que estás loco amigo mío, no creo que una persona pueda actuar así.
- Pues créelo, que tienes a un lobo como amigo. Tengo que decir que los lobos son peores que los gatos, pero eso te lo cuento después. Siguiendo la historia, después de que la despaché, aun hubo un último intento de regresar con ella, sin embargo, su instinto animal no lo permitiría. Sus acciones reflejaban de forma egoísta, como un gato, solo le importaba recibir cariño, y dar un poco a cambio, quizás una mirada dulce de vez en cuando, pero no más, jugando al gato y al ratón, se creía con el poder de hacer conmigo lo que quisiera, sin embargo no se lo permití. En una ocasión, después de un pleito, decidió acurrucarse en mi pecho, sin querer besarme, sin decirme ninguna palabra, como si yo no hubiera salido lastimado, y no estuviese enojado, se acostó y durmió. Después de despertar me dijo que estaba triste, y que por lo mismo había dormido, sin siquiera preguntarme como me había sentido yo por su actitud…
- ¿En qué más notaste que era un gato? – pregunté interesado en su analogía.
- En su egoísmo, que he subrayado un sin fin de veces, por decir en otro caso, siempre deseaba que la atendiera, que le comprará algo, y cuando ella me daba un presente, me lo reprochaba cuando tuviera oportunidad. Me contó una vez que un pretendiente pasado, le daba muchos regalos, y que ella los aceptaba sin remordimiento, puesto que ella no le interesaba en lo más mínimo aquél sujeto. Sus gustos culinarios en ocasiones rayaban en la exquisitez, puesto que no toleraba el queso, quizás sea porque aborrecía a los ratones, por otra parte, era muy quisquillosa, pues para ir a un sitio, tenía que ser bajo sus exigencias, en verdad que llegó a exasperarme su actitud.
- En verdad que cualquiera puede chocarse por eso…
- Así es, y pues en esa relación la única que existía era ella, no permitía que alguien más entrara a su mundo. Era en verdad como un gato, que se adueña de su entorno, de su casa donde vive, desde lo alto con su mirada ve a los extraños, ve a sus disque amos, en ocasiones baja para que le soben la pansa, o para comer, pero sólo cuando el animal así lo decide, de otra forma no ocurre. De igual forma, aquella mujer-gato, era en extremo celosa, no permitía que otra mujer me viera. Una vez me advirtió que yo era solamente suyo, y que no quería que alguien más me tocara. Quizás esta ultima parte se relacione con el anécdota de mi gato en casa, pues, no sé si te conté que debido a una fiesta en una amiga, un gato afuera de su casa maullaba, era un gatito el cual estaba perdido, y pues debido a que había llovido, estaba mojado, y creo que no había comido, pues le di un poco de alimento y no quedó nada de ello. Mi amiga no podía quedarse con aquél animal, y pues decidí buscarle un hogar, decidí bañarlo, pero cuando mi gata vio a este nuevo inquilino, se aventó contra mí, confundida y rabiosa. En verdad que me ha dejado una mala experiencia los gatos, ahora confirmo su naturaleza huraña, desconfiada, recelosa, y egoísta, creo que a la otra tendré un perro, o quizás algo más tranquilo como lo son los peces.
- Ay amigo, vaya que es una larga historia. En lo personal no me gustan los gatos, prefiero ahorrarme tu experiencia. Pero no crees que es su naturaleza ser así
- Pues sí, sin embargo, uno les abre las puertas de su casa, pero al parecer uno no es dueño de ellos, los gatos consideran que ellos son los amos y todo poderosos de nosotros, y quizás nosotros hagamos exactamente lo que ellos quieren…

- Así es… Creo que he hablado mucho de ella